MOMENTOS QUE SÓLO VEREMOS A TRAVÉS DE LA FOTOGRAFÍA

¿Cuántas veces en la vida está en nuestras manos sacar una de esas fotos que se sacan una vez en la vida? Éstas suelen retratar lo que difícilmente podemos ver, casi siempre relacionadas con la naturaleza en su estado más salvaje y amenazante, como una tormenta eléctrica sobre un mar en calma, un colosal tiburón ballena que nada a los pies de una tímida embarcación, o una combativa mantis religiosa antes de ser devorada por un pájaro. Otras son contados casos en que el azar y el objetivo del fotógrafo estaban en sintonía, como un suricato espontáneo que se cuela en una foto de grupo, o una bandada de flamencos que mágicamente ha formado un gran flamenco rosa.

Mientras que en la era de las redes sociales acabamos hartos, confesos o no, del mundo interior de nuestros 750 amigos y, del nuestro propio, las aplicaciones fotográficas han abarcado el mundo que nos rodea, lo que comemos, lo bien que lo pasamos, lo que viajamos, cómo matamos el tiempo… Pero lo más importante es que nos hace sentirnos a todos grandes captadores de momentos, los Robert Cappa de nuestro tiempo.

En el momento en que observas algunas de estas capturas vuelves al mundo real y entiendes que sólo somos seres con una máquina y que la naturaleza siempre gana sin esfuerzo. Es ésta la que hace irrepetible una foto, no el fotógrafo, por otro lado indispensable. Puede que tus hábitos alimenticios sean dignos de compartir, que nunca estés solo pero sí bien acompañado o que tu sensibilidad te permita captar el mejor atardecer en la ciudad, pero, ¿cuántas calaveras te han mirado a través de las alas de una mariposa?

TELÉFONO

638 771 991